Vivir en un cubículo, tener la vida entera en un espacio imposible, es posible.
Hong-Kong tiene el dudoso honor de ser la ciudad en la que se pueden encontrar estos microcosmos,
o más bien pequeños ataúdes.
Los códigos QR que hay en las esquinas inferiores de las fotos sirven para acceder a una campaña de sensibilización entre los habitantes de la ciudad y acabar con estos alojamientos imposibles.
Vaya pisitos!



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